1. ¿Cómo elijo mi Raza y Subraza?
Elegirás tu raza y tu subraza durante el tutorial, en los Registros Akáshicos, antes de comenzar tu aventura en Bagdad, en el Jardín del Edén de Infernum. Allí recibirás orientación para conocer las distintas formas de existencia del universo de MC-WORLD y decidir cuál deseas interpretar.
La elección se realiza en dos etapas: primero eliges tu raza y después una de sus subrazas. Habla con los personajes del recorrido, consulta la información que te proporcionen y sigue sus indicaciones para confirmar cada elección.
Existen tres grandes razas:
- Celestiales: Vinculados con la creación del Dios Benjamín y el legado del Primer Sol.
- Mortales: Bajo la protección de la Diosa Margaret, representan distintas formas de vida capaces de construir su propio destino.
- Inferiores: Procedentes de realidades anteriores al Primer Sol, como el Sol de Hielo y la era de origen de las Sombras, y acogidos bajo la protección de la Diosa Ana.
La raza y la subraza definen la naturaleza de tu personaje y orientan su interpretación. Influyen en sus necesidades, su relación con las emociones y su manera de comprender el mundo. Sus logros, relaciones y posición dentro de la historia se desarrollarán mediante tus decisiones y experiencias en el servidor.
Para comprender estas diferencias, primero conocerás los Cuatro Elementos del Ser: Espíritu, Alma, Cuerpo y Sombra. Cada uno cumple una función distinta dentro de la filosofía del Islatismo y ayuda a explicar cómo existen y se relacionan las diferentes razas.
1.1. Los Cuatro Elementos del Ser
La filosofía del Islatismo es la filosofía de la Familia Islas, los dioses del multiverso de MC-WORLD. Sus enseñanzas explican cómo se comprende la existencia, la identidad y la relación entre todo aquello que forma parte de la creación.
Esta filosofía constituye también la base de la religión de MC-WORLD, llamada Islatismo. A través de ella se conoce la visión de la Familia Islas sobre la creación y el lugar que ocupa cada ser dentro del multiverso.
Dentro de esta filosofía, todo lo que existe es un ser. Una piedra, una herramienta, un átomo, un fotón de luz, una persona o un dios son seres, independientemente de su tamaño, naturaleza o capacidad de pensar.
Todo ser posee siempre Espíritu, Alma, Cuerpo y Sombra. Estos son los Cuatro Elementos del Ser. Cada uno cumple una función distinta, pero su actividad y la relación entre ellos determinan cómo se manifiesta una existencia.
1.1.1. Espíritu
El Espíritu representa la identidad, el propósito y la voluntad de un ser. Responde a las preguntas «¿Quién soy?» y «¿Para qué existo?», y expresa la fuerza que lo impulsa a actuar conforme a su propósito.
Dentro de la filosofía del Islatismo, el nombre es el Espíritu, pues identifica a una existencia y refleja el propósito para el cual fue creada. Sin embargo, tener un nombre no significa ejercer una voluntad propia.
Un Espíritu activo permite al ser ejercer voluntad en relación con su identidad y propósito. Cuando se encuentra inactivo, el ser conserva su Espíritu y puede tener un nombre, pero no manifiesta esa voluntad para actuar conforme a lo que representa.
La voluntad del Espíritu se relaciona con la conciencia del Alma y con la historia y las emociones de la Sombra. Por ello, cumplir un propósito no siempre significa hacerlo a partir de una reflexión personal o de un sentimiento.
1.1.2. Alma
El Alma representa la conciencia del ser. Le permite experimentar su existencia, percibir necesidades como el hambre o el cansancio, desarrollar deseos, pensar y reflexionar sobre aquello que vive.
Aunque las emociones y los sentimientos proceden de la Sombra, el Alma permite experimentarlos conscientemente. La Sombra contiene la historia y su dimensión emocional; el Alma hace posible que el ser las sienta y comprenda cómo le afectan.
Un Alma inactiva impide experimentar conscientemente esas necesidades, emociones y sentimientos. El ser puede conservar información sobre su historia y actuar conforme al propósito de su Espíritu, pero sin sentir un vínculo emocional con aquello que recuerda o hace.
1.1.3. Cuerpo
El Cuerpo representa la forma física de un ser y su vínculo con el mundo material. Le permite manifestarse, interactuar con su entorno y experimentar las posibilidades y los límites de esa forma.
Un Cuerpo inactivo no significa un Cuerpo inexistente. Significa que el ser se encuentra desconectado de su forma física y no puede relacionarse con ella de la misma manera que un ser cuyo Cuerpo está activo.
Algunos seres necesitan una manifestación física externa o un recipiente para interactuar con el mundo material. Una armadura, una túnica u otro objeto pueden servir como medio para albergar su existencia.
1.1.4. Sombra
La Sombra representa la historia del ser y las emociones y sentimientos que nacen de ella. Reúne aquello que ha vivido, los vínculos que ha formado y la huella emocional de sus experiencias.
Conocer una historia no significa necesariamente sentirla. Un ser puede recordar lo que ocurrió e incluso relatarlo con precisión sin experimentar afecto, tristeza, alegría o cualquier otra emoción relacionada con esos acontecimientos.
Cuando la Sombra está inactiva, su dimensión emocional permanece apagada: el ser tiene una historia, pero no conecta emocionalmente con ella.
Para experimentar conscientemente las emociones de una Sombra activa, también es necesaria la actividad del Alma. Una Sombra activa no garantiza por sí sola que el ser pueda sentir sus emociones.
1.2. Elementos activos e inactivos
Todos los seres poseen los cuatro elementos; lo que cambia es su actividad y la relación entre ellos. Un elemento inactivo no desaparece ni deja de formar parte del ser. También puede existir una actividad parcial: algunas funciones se manifiestan sin alcanzar su pleno desarrollo. En los Demonios, por ejemplo, el Alma funciona parcialmente porque reciben de Ana solo una parte de la energía que necesitan; esta condición no equivale a un porcentaje fijo.
Por eso debemos distinguir entre poseer un elemento y manifestar sus funciones. Tener Espíritu no garantiza ejercer voluntad; tener Alma no garantiza experimentar conciencia; tener Cuerpo no garantiza estar conectado con una forma física; y tener Sombra no garantiza sentir la propia historia.
1.2.1. Elemento Cuando está activo Cuando está inactivo
Espíritu Permite ejercer voluntad La identidad y el en relación con la propósito permanecen, identidad y el propósito. pero no se manifiesta esa voluntad.
Alma Permite la experiencia El ser no experimenta consciente, las conscientemente esas necesidades, los deseos necesidades ni las y la reflexión. emociones procedentes de su Sombra.
Cuerpo Vincula al ser con su El ser permanece forma física y su desconectado de su interacción material. forma física y puede requerir una manifestación externa o un recipiente.
Sombra Mantiene activa la La historia permanece, dimensión emocional de pero sus emociones y la historia del ser. sentimientos están apagados.
Los elementos no funcionan de manera aislada. Un ser puede tener una Sombra activa y conservar su historia, pero, si su Alma está inactiva, no experimentará conscientemente las emociones que proceden de ella.
Del mismo modo, puede actuar conforme al propósito inscrito en su Espíritu sin tomar decisiones basadas en sentimientos o reflexiones personales. En ese caso, su comportamiento se aproxima a la ejecución de una función establecida.
Estas relaciones ayudan a comprender por qué las razas de MC-WORLD experimentan de manera diferente la voluntad, las necesidades, las emociones y la existencia física.
Importante: Al interpretar a tu personaje, considera tanto los elementos que tiene activos como la relación entre ellos. Ningún ser carece de Espíritu, Alma, Cuerpo o Sombra.
1.3. ¿Qué es una raza?
Una raza es una gran familia de seres vinculados por un origen o un legado compartido dentro de MC-WORLD. Su naturaleza permite comprender cómo se manifiestan y se relacionan sus Cuatro Elementos del Ser.
Todos sus integrantes poseen Espíritu, Alma, Cuerpo y Sombra, aunque estos elementos no necesariamente se encuentran activos de la misma manera. Pertenecer a una raza tampoco significa compartir una misma personalidad, historia o propósito individual.
Actualmente existen tres grandes razas:
- Celestiales: creados por el Dios Benjamín.
- Mortales: Humanos, Enanos y Bestias creados por la Diosa Margaret; los Gólems se incluyen excepcionalmente por ser creación de los Mortales.
- Inferiores: seres y descendientes de realidades anteriores al Primer Sol. Incluyen a los Demonios del Sol de Hielo, las Sombras de una era todavía más antigua y los Ascendidos adaptados al nuevo Sol, bajo la protección de la Diosa Ana.
La raza establece la naturaleza general de tu personaje. Su historia, sus relaciones y sus logros se construyen mediante tus decisiones y experiencias.
1.4. ¿Qué es una subraza?
Una subraza es una forma particular de existencia dentro de una raza. Comparte su origen o pertenece a su legado, pero presenta características propias que permiten distinguirla de las demás.
Estas diferencias pueden manifestarse en su forma física, sus necesidades y la actividad de sus Cuatro Elementos del Ser. Por ello, la subraza ayuda a comprender cómo tu personaje percibe el mundo y se relaciona con él.
Las subrazas pueden surgir por intervención divina, evolución, mezcla entre razas o transformación. También pueden ser resultado de la creación de otros seres: los Gólems, por ejemplo, pertenecen a la raza Mortal como parte de su legado tecnológico y mágico, aunque fueron creados por mortales.
Elegir una subraza define una naturaleza que interpretar, no una trayectoria ya conseguida. Tu personaje comienza sin prestigio ni grandes hazañas previas y desarrolla su lugar en la historia durante su aventura.
