
1. Gólems - Máquinas Pensantes
1.1. Dificultad: Avanzada
Interpretar a un Gólem o una Máquina Pensante requiere comprender cómo un ser construido manifiesta su identidad y desarrolla conciencia. Todo ser posee Espíritu, Alma, Cuerpo y Sombra desde su origen: su creación le da una historia, y su Espíritu contiene una identidad y un propósito, aunque sus elementos puedan encontrarse inactivos. Su desarrollo gira en torno al reconocimiento de su individualidad, la relación entre sus elementos y la búsqueda de un lugar dentro de una sociedad que, en muchas ocasiones, continúa viéndolo como una herramienta.
1.2. Historia
Los Gólems y Máquinas Pensantes son seres artificiales creados mediante magia, ingeniería o una combinación de ambas disciplinas. A diferencia del resto de las subrazas mortales, no nacen de manera natural, sino que son construidos con un propósito específico.
Con el paso del tiempo, algunos de estos seres desarrollaron conciencia propia, convirtiéndose en individuos capaces de aprender, tomar decisiones y formar parte de la sociedad de Caelum.
Actualmente se incluyen de forma excepcional entre los Mortales bajo la protección de la Diosa Margaret por ser creación de los Humanos, Enanos y Bestias. Su origen artificial y las particularidades de sus elementos no les impiden ser reconocidos como individuos con derechos dentro de la sociedad.
1.3. Biología
- Esperanza de vida: Variable. Depende del estado de conservación de su cuerpo y de la energía que les da funcionamiento.
- Reproducción: No poseen reproducción biológica. La creación de un nuevo individuo requiere ser construido mediante procesos mágicos, tecnológicos o artesanales.
- Alimentación: No requieren alimentos convencionales. Dependiendo de su naturaleza pueden necesitar combustible, energía mágica, cristales, redstone u otras fuentes de energía.
- Emociones: Todos poseen Sombra, donde se encuentra su historia y su dimensión emocional. Si la Sombra está inactiva, sus emociones permanecen apagadas; si el Alma está inactiva, no pueden experimentarlas conscientemente, aunque la Sombra esté activa. Su personalidad y su relación con estas experiencias se desarrollan durante su existencia.
- Naturaleza: Su cuerpo puede estar construido de piedra, madera, metal, cristal, arcilla u otros materiales, así como componentes mecánicos o tecnológicos.
1.4. Gameplay
Esta subraza ofrece una gran libertad creativa para interpretar personajes artificiales. Tu aventura comienza en Bagdad, en el Jardín del Edén de Infernum, sin prestigio ni conocimientos extraordinarios adquiridos automáticamente por haber sido construido.
Dentro de esta categoría pueden encontrarse, entre otros:
- Gólems de piedra.
- Gólems de arcilla.
- Constructos mágicos.
- Autómatas.
- Robots.
- Androides.
- Inteligencias artificiales.
- Marionetas vivientes.
El jugador deberá definir quién construyó a su personaje, con qué propósito y cómo se relacionan sus elementos activos e inactivos. Para comenzar como un individuo jugable, el Gólem debe tener activos el Espíritu, el Alma y el Cuerpo: ejercer voluntad, experimentar conciencia y disponer de una manifestación física. La Sombra siempre existe, aunque su actividad emocional puede variar. No necesita comenzar con emociones plenamente desarrolladas.
Nota: Todo cuanto existe posee Espíritu, Alma, Cuerpo y Sombra, incluidos los Gólems y Máquinas Pensantes. La actividad y la relación de estos
elementos pueden variar: el Espíritu corresponde a la identidad, el propósito y la voluntad; el Alma, a la conciencia; el Cuerpo, a la manifestación física; y la Sombra, a la historia y su dimensión emocional. Un elemento inactivo no desaparece. Su clasificación entre los Mortales procede de haber sido creados por ellos, no de que deban tener siempre los cuatro elementos activos.